¿Qué sueles hacer cuando algo no funciona en tu vida sexual? Posiblemente tengas amigos o familiares con quien hablar de ello. Sin embargo, no todo el mundo se siente cómodo contándolo a personas conocidas, o quizá esas personas sean reacias a escuchar problemas tan íntimos. Aunque tengas a personas que realmente te escuchen y apoyen, quizá no sepan cómo ayudarte.

Cuando estás viviendo con algún problema que afecta negativamente a tu vida sexual, ya sea de forma física o mental, lo mejor es acudir a un terapeuta sexual. A pesar de que acudir al psicólogo cada vez es una práctica más normalizada en la sociedad, la terapia sexual todavía es rechazada o mal vista por algunas personas. Un psicólogo, de cualquier ámbito, hace exactamente lo mismo: otorgar herramientas y técnicas a sus clientes para que sean capaces de mejorar ciertas áreas de su vida. Y el sexólogo no es una excepción.

¿Qué hace un sexólogo?

Los sexólogos están licenciados en psicología y poseen una formación específica en sexología y terapia de parejas. Cuando existe un problema sexual, aunque solo ocurra en uno de los dos miembros de la pareja, es altamente recomendable que ambos acudan a consulta. Es muy importante que ambos sean parte de la terapia, pues ésta funcionará mucho mejor si los dos se involucran.

Si por el contrario, tienes un problema sexual pero no tienes pareja, podrás recibir terapia igualmente. Recuerda que un psicólogo es un profesional que te ofrecerá un espacio confidencial y libre de juicio.

Uno de los mitos más extendidos en la actualidad es que los sexólogos participan o están presentes en las relaciones sexuales de sus pacientes. Eso es completamente falso, los pacientes acuden a la consulta del terapeuta y en ningún momento se les pide practicar allí. El sexólogo tampoco realiza exploraciones físicas de las zonas íntimas de sus pacientes. En caso de que el terapeuta estime que el problema del paciente pueda tener un origen orgánico, se le recomendará acudir a su centro médico.

¿Cómo es una sesión de terapia sexual?

Es totalmente normal que los pacientes se sientan un poco incómodos o avergonzados al hablar de temas sexuales con un desconocido, sobre todo al principio. Los sexólogos son conscientes de esta dificultad y nunca te forzarán a contar todo de golpe, sino que te ayudarán a expresar lo que tú quieras contar. Recuerda que los profesionales están entrenados para escuchar cualquier cosa, ¡por extraña que te parezca! Están aquí para ayudarte, no para juzgarte.

Si acudes a terapia con tu pareja, tras la primera sesión el psicólogo normalmente os pedirá tener una sesión individual, ya que a veces los miembros de la pareja son reticentes a contar algunas cosas delante del otro miembro por si éste se puede sentir avergonzado. En esa sesión individual, además de tratar tus preocupaciones sexuales se recogerá información sobre la educación sexual recibida, primeras relaciones y pensamientos generales sobre el sexo.

Los sexólogos ayudan a sus pacientes a enfrentarse a preocupaciones o miedos que le generen ansiedad, trabajando con sus pensamientos. Además, les enseñan a adquirir nuevas conductas a través de ejercicios que pueden realizar en casa. Los ejercicios pueden ser muy variadas, dependiendo del motivo de la consulta.

¿Cuándo debería acudir a un sexólogo?

Los terapeutas sexuales pueden ayudarte en una gran variedad de problemas, pero ni siquiera necesitas esperar que sea un gran problema para acudir. A veces los pacientes acuden con preocupaciones, de forma que se anticipan antes de que el problema pueda ir en aumento. Si tus problemas o preocupaciones están afectando algún área de tu vida, te recomiendo acudir a terapia.

Puedes pedir cita en el Instituto de la Pareja en el 692 79 68 59 o a través de correo electrónico en info@ipareja.com

Autor: Jose María Tovar, psicólogo y sexólogo

1
Hola, ¿en qué podemos ayudarte?
Powered by